Los educadores de la Escuela Primaria Falk describen el valor del aprendizaje virtual

To read this story in English, click here.

Conociendo a los estudiantes y sus familias

A Aila Bretl y Nikki Quevedo, maestras de primer grado en la Escuela Primaria Falk, les encanta aprender todos los detalles sobre las vidas de sus estudiantes que no habían conocido antes.  

Ya sea un gato mascota caminando frente a la pantalla del computador, un estudiante mostrando orgullosamente un diente flojo o un hermanito bebé produciendo sonidos al fondo. Aila y Nikki se están conectando con sus estudiantes en formas novedosas y emocionantes debido al aprendizaje virtual en MMSD.

Nikki Quevedo ha sido una educadora en el Distrito Escolar Metropolitano de Madison (MMSD en inglés) durante trece años, la mayoría de su carrera enseñó en la Escuela Primaria Orchard Ridge y recientemente se trasladó a la Escuela Primaria Falk en donde su hija participa actualmente en el Programa Bilingüe de Doble Inmersión (DLI en inglés).  

 “Conocer a los estudiantes y sus familias a través de Zoom y SeeSaw ha sido lo más valioso del aprendizaje virtual”, dijo Nikki.  “Podemos conocer a las personas con quienes viven, ver sus mascotas, conocer a sus abuelos y abuelas y dar un vistazo a su vida diaria. Esto es algo que no podríamos hacer si estuviéramos enseñando en persona. Me produce alegría y por ello, estoy muy agradecida”.

Aila Bretl comenzó su trayectoria en el campo educativo en MMSD hace seis años, al principio como maestra practicante mientras cursaba sus estudios en la Universidad de Wisconsin-Madison. Luego, prestó sus servicios como maestra suplente en el distrito por dos años antes de ingresar a enseñar tiempo completo en la Escuela Primaria Falk.

“El aprendizaje virtual definitivamente ha sido una aventura con muchas oportunidades para ver por completo la personalidad de nuestros estudiantes”, dijo Aila. “Ciertamente existen desafíos respecto a la equidad y para garantizar que todos los estudiantes tengan acceso al aprendizaje durante la pandemia, pero estos desafíos nos han impulsado a ser creativos y reflexivos en las lecciones que les enseñamos a nuestros estudiantes”.

Lecciones en los salones de clase que permiten a los estudiantes expresarse a sí mismos

Aila y Nikki se están enfocando en discusiones sobre la identidad y la comunidad con sus pequeños estudiantes. Recientemente completaron un proyecto sobre cómo el nombre es algo único en la identidad de una persona. Pidieron a los estudiantes que entrevistaran a alguien en su familia y averiguaran quién les dio el nombre, porqué lo escogieron y cuál es su significado.

Scarlett Xiong, una enérgica alumna de primer grado en la escuela Falk compartió complacida con su clase el origen de su nombre, a través de la plataforma SeeSaw. “Mi nombre es Scarlett Chaoheung Xiong. A mi mama y mi papa les gustaba el nombre Scarlett y mi abuelita me puso mi otro nombre, el cual es hmong”, dijo Scarlett.

Scarlett

Nikki y Aila entrevistaron también a sus propios padres y compartieron sus videos con su clase revelando cómo fue que sus nombres fueron escogidos, Los estudiantes supieron que el papá de Nicole quería llamarla Cassiopeia, pero a su mamá le gustaba más el nombre Nicole.

La mamá de Aila nos dejó saber que ella quería darle un nombre que honrara su herencia finlandesa, por tal motivo escogió Aila. Aila comparte su nombre con una de sus parientes lejanas por el lado de la familia de la mamá en Finlandia.

En otra actividad destinada a fortalecer la comunidad, se invitó a los estudiantes a entrevistar a un amigo, padre o miembro de la familia. Los estudiantes les preguntaron a sus familiares cuál era su comida favorita, sus pasatiempos y mucho más. “Tan solo ver la alegría que brindaron en esas entrevistas, me enterneció el corazón poder conocer a las personas que aman y cuidan a nuestros estudiantes y les ayudan todos los días con el aprendizaje”, dijo Nikki.  

En este vídeo, Amara Rodríguez, una alumna de primer grado en la escuela Falk, entrevista a su papá, José.

Los desafíos del salón de clase virtual

Uno de los mayores desafíos que enfrenta el aprendizaje virtual con los alumnos pequeños, según Aila, es no poder controlar las necesidades emocionales de sus estudiantes.

“Estando en el salón de clase puedes ponerle una mano sobre el hombro de tu estudiante, puedes pedirle que venga a tu mesa y preguntarle cómo se siente y si está bien”, dijo Aila. “Pero en Zoom, es difícil tener la oportunidad para preguntar discretamente cómo están los estudiantes. Puede ser difícil establecer esa conexión personal con un estudiante cuando no se está en el salón de clase físicamente con ellos”.

Según Nikki, el desafío más grande que ha encarado ha sido enseñar a sus estudiantes cómo navegar la tecnología a distancia. En el salón de clase, ella puede tomar un marcador y dibujar o escribir en el tablero, pero en el salón de clase virtual ha tenido que pasar mucho tiempo con cada estudiante para estar segura de que entiende cómo usar la tecnología y las diferentes herramientas. 

Los estudiantes pequeños también están rodeados por juguetes, aparatos, sus libros favoritos y consolas de videojuegos. Alia y Nikki han podido minimizar las distracciones ambientales al infundir lecciones que animen a los estudiantes a explorar su cultura, antecedentes familiares e identidad.

“Nuestros estudiantes disfrutan compartiendo sus vidas hogareñas con nosotros y nosotros hemos logrado una apreciación y un entendimiento más profundo de quienes son. Siento que conozco a mis estudiantes muy, muy bien, a través del aprendizaje virtual y eso me hace feliz”, dijo Nikki.